lunes, 15 de abril de 2013

SOBERANÍA ALIMENTARIA DESDE LAS MUJERES MAYAS.

Por Carmen Reina, Directora del IDR

Durante el mes de marzo la Dirección del IDR fue invitada a comentar la Investigación realizada por el Movimiento de Mujeres Indígenas Tzununijá sobre la Soberanía Alimentaria desde las Mujeres Mayas.  El documento presenta varios elementos valiosos y una propuesta importante que podría ser considerada desde las políticas públicas para impulsar procesos sostenibles y con pertinencia cultural desde las mujeres indígenas para combatir el flagelo del hambre y a la vez, profundiza en un concepto de Soberanía Alimentaria. Este se define como: "“El derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sustentable y ecológica, y el derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. Sitúa a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el corazón de los sistemas y políticas alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas. Defiende los intereses e incluye a las futuras generaciones. Ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el comercio libre y corporativo y el régimen alimentario actual, para encauzar los sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles y de pesca hacia su gestión por productores y productoras locales”

En el estudio, se aborda un recorrido histórico sobre las diferentes políticas públicas que el Estado de Guatemala ha impulsado para impulsar la seguridad alimentaria hasta la actualidad. De igual manera, se plantea una reflexión crítica hacia el programa actual de Hambre Cero, en el sentido siguiente:  "En la actualidad la operativización del Plan Hambre Cero, ha seguido con el mismo enfoque, siguen siendo asistencialistas, sin resolver los problemas estructurales. En estos programas las mujeres han sido vistas como objetas y no sujetas de derechos, dado las responsabilidades que se les asigna, que  resultan ser una carga más para ellas, y que las ha llevado a conflictos con sus parejas, con los grupos comunitarios; y que además esos programas están politizados, el manejo clientelar y partidario ha sido una denuncia constante, quienes manejan las listas de usuarios son los diputados, alcaldes, y no benefician a la población con mayores necesidades. (Encuentro de análisis y debate de las mujeres Q´eqchi,  Pocomchi, realizado en  Cobán Alta Verapaz, marzo 2012)."

El planteamiento de las mujeres de Tzununijá se basa en recuperar el sentido y las prácticas ancestrales de la producción agroecológica desde los pueblos y revalorizar desde la cultura y la cosmovisión el papel de las mujeres como las guardianas de las semillas, de la medicina natural y de muchas de las prácticas.  Uno de los retos que se plantearon fue los obstáculos y desafíos que las mujeres afrontan en el tema de la falta de propiedad y acceso a tierras, a asesoría técnica y créditos para la producción.  De igual manera, las afecciones por los proyectos extractivos que se impulsan, el agronegocio, el racismo y la violencia contra las mujeres.

Es necesario un rescate de la sabiduría comunitaria y de las mujeres en todo el ciclo productivo del ecosistema en la biodiversidad, tal como se menciona en el estudio: "El maíz, es el principal alimento de los pueblos indígenas, la producción de maíz se siembra cuando caen las primeras lluvias; en algunos lugares se siembran en febrero, en las tierras que han conservado la humedad, y en mayo en la tierra seca cuando haya caído la lluvia. La semilla nativa y los colores son: blanco, amarillo, rojo, negro, pinto. Su consumo puede ser en atoles, -atol blanco, de elote, elote con frijol, elote tierno con frijol, tamalitos, tortillas. Entre las siembras del maíz, se acostumbran sembrar frijol, haba, ayote, güicoy o chilacayote entre otras siembras. (Encuentro de análisis y debate realizado con  mujeres Mam de Tajumulco, Comitancillo, San miguel Ixtahuacan del departamento de San Marcos, febrero 2012).

De los otros cultivos que se siembra son las hierbas, diversas según la región, el clima y la calidad de la tierra, entre ellas están: Bledo, hierba Mora, Apazote, Chipilín, Quixtan, Mostaza que son alimentos de consumo diario, pero también tienen la función de curar o mejorar la salud. En el caso de la hierba Mora, además de alimentar, ayuda a controlar los nervios, cicatrizar heridas y fortalecer la sangre. El Bledo, ayuda a curar la anemia, se cose a vapor, consumirlo para el rendimiento del cerebro y fortalecer la sangre; la Mostaza, ayuda a controlar el sistema nervioso; el Apazote, además de sazonar la comida, se usa para desparasitar y controlar problemas estomacales porque tiene propiedad antibiótica."

El documento es rico en el rescate del papel protagónico de las mujeres en la produccion de alimentos, medicina, en la reproducción de las prácticas culturales y de la vida de los pueblos.  Así ellas son vistas como sujetas y no sólo como un complemento de la labor masculina.  

Se recomienda esta revalorización, la recuperación de la actoría de las mujeres y de la recuperación de las formas ancestrales de producción, intercambio, de consumo de alimentos sanos, el combate a la comida industrializada y chatarra, a los transgénicos.  

y el estudio finaliza con el siguiente planteamiento:

"Ante tal situación es necesario que las mujeres y los pueblos analicemos nuestro sistema de alimentación actual, identificar las propiedades nutricionales y el impacto que ha tenido en la salud de nuestras familias y pueblos. Así mismo es necesario recuperar y revalorizar nuestro sistema de alimentación propio como pueblos desde la soberanía alimentaría para que sea sostenible,  previniendo así la desnutrición.
Por lo anterior las mujeres mayas integrantes de Tz’ununija’ consideramos que la soberanía alimentaría es la única forma para que los pueblos combatan los altos niveles de inseguridad alimentaria, mediante la recuperación, revalorización y práctica de ella.
Por tanto exigimos al Estado de Guatemala que sean los pueblos, los que tengan poder de decisión y de acción  en las políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos que garanticen el derecho a la alimentación desde la realidad y practicas  de cada pueblo."



 

lunes, 11 de marzo de 2013

A continuación les compartimos el Comunicado presentado hoy por la Campaña Guatemala Sin Hambre, de la cual el IDR es integrante:

DERECHO HUMANO A LA ALIMENTACIÓN UNA DEUDA DEL ESTADO CON LA NIÑEZ GUATEMALTECA


La Campaña GUATEMALA SIN HAMBRE ve con preocupación que desde el 17 de noviembre del año 2011 se plantearon 5 demandas por violación del Derecho Humano a la alimentación de niños y niñas de Camotan en contra del Estado de Guatemala por omisión las cuales hasta la fecha no han sido resueltas en el juzgado de niñez y adolescencia de Zacapa.   

Se llevaron a cabo las audiencias de conocimiento de hechos, sin embargo  establecieron más de 5 audiencias definitivas y suspendido varias,  sin  importar el esfuerzo que hacen las familias para llegar puntualmente al juzgado, y con todo esto han transcurrido 13 meses sin que el juez resuelva en forma definitiva la situación de las niñas y niños  lo cual resulta perjudicial dada la situación de salud y desnutrición que padecen.

El juez debe de actuar como garante de los derechos humanos de las personas, y está obligado a proteger en forma integral a la niñez situación que al retardar la sentencia de cada caso  como lo ha hecho no cumple con esa garantía. 

Desde el inicio del proceso se otorgaron las medidas cautelares para las familias, las cuales únicamente han sido  bolsas de alimentos que algunos meses les han llevado que no les alcanzan para comer dignamente, se piensa  que al entregar una bolsa de alimentos se está cumpliendo con la medida lo cual no es así porque estas se otorgan para eliminar la amenaza y detener la violación del derecho a la alimentación de forma inmediata; lo único que se entrego 112 días después de la presentación de la demandas  fueron algunos alimentos, a pesar que el juez decreto la violación de 5 derechos humanos más. 

No se debe continuar con programas millonarios que no resuelven el problema del hambre en las comunidades, se deben hacer cambios estructurales que la población necesita para erradicar el hambre y la desnutrición,  cumplir  con las leyes nacionales e internaciones que Guatemala a ratificado como el Pacto Internacional de los Derechos Económicos Sociales y culturales. (PIDESC), con lo cual el Estado no ha cumplido.

Exigimos:
• Al Organismo Judicial la resolución inmediata de los casos 

• A la Procuraduría General de la nación actuar acorde al interés superior del niño y la restitución de todos los derechos que se les han violado, ya que no se trata solamente de cinco niños si no de miles de niños que padecen hambre y mueren cada día porque no se cumplen sus derechos. 

• Al organismo ejecutivo  la  reforma y elaboración de las políticas públicas para el cumplimiento de los Derechos Económicos Sociales y Culturales de toda la niñez de Guatemala.


Las  acciones gubernamentales  para combatir el hambre son paliativas, porque  no resuelven los problemas de fondo.

¡ALIMENTARNOS ES NUESTRO DERECHO EXIJAMOSLO!

lunes, 12 de noviembre de 2012


LA ALIMENTACIÓN ES UN DERECHO:

- Carmen Reina, Directora del IDR-

Cuando se observa la situación de Guatemala, en términos de la desigualdad, de los retos de los desafíos a los que la mitad de la población infantil se enfrenta, con desnutrición crónica, pensamos, ¿A qué nos referimos con el tema de la alimentación?  Bien, pues resulta que el alimento no debe ser enfocado como un privilegio, o una condición que dependa de las capacidades económicas de las personas.  La alimentación es un derecho humano, pues de esta es indispensable para la vida.

De acuerdo al Relator especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación, este es “el derecho a tener acceso de manera regular, permanente y libre, sea directa, mediante compra en dinero, a una alimentación cuantitativa y cualitativamente adecuada y suficiente que corresponda a las tradiciones culturales de la población a la que pertenece el consumidor y que garantice una vida psíquica y física, individual y colectiva, libre de angustias, satisfactoria y digna”

En el sentido anterior, el derecho a la alimentación vincula tres elementos:

a) Ser adecuada y suficiente, en calidad, con equilibrio nutricional par satisfacer las necesidades fisiológicas humanas en su etapa vital de desarrollo.
b) Disponible para todas las personas, a partir de sus cultivos, recursos naturales y económicos para accesar a ella.
c) El acceso es físico y económico, que incluye a todas las personas, particularmente niños, niñas, personas enfermas, de la tercera edad, etc.

Esto incluye además el derecho a estar protegido contra el hambre.  En el caso de Guatemala, donde la mayoría de la población es campesina e indígena, el derecho a la alimentación, para ser efectivo, se vincula a:

- Una política de Desarrollo Rural Integral, que promueva la sostenibilidad de la producción de las familias campesinas.
- Políticas de Estado focalizadas a la población más necesitada, en particular al combate de la desnutrición de madres, niños, niñas y personas vulnerables.
- Políticas integrales de salud, educación, acceso a agua potable y desarrollo humano.
-
Esto implica además condiciones de equidad entre los géneros y pertinencia cultural.

El IDR promueve el ejercicio de este derecho y propugna por un modelo de desarrollo, donde las familias impulsen su sostenibilidad y soberanía alimentaria, desde el buen vivir.

lunes, 5 de noviembre de 2012


EL CONCEPTO DEL BUEN VIVIR COMUNITARIO:

Por Carmen Reina, Directora del IDR

La idea de tener un buen vivir ha estado presente en todas las culturas de la humanidad.  Este concepto difiere del modelo consumista que considera que “vivir bien” es acumular bienes materiales y riqueza, con un enfoque de buscar la satisfacción inmediata.  El paradigma del Buen Vivir, se retoma del “Sumak Kawsay” de origen quechua, que apela al concepto de una forma de vida diferente, que recupera las maneras comunitarias con armonía entre el ser humano y la naturaleza; pero además, los procesos plurales y democráticos del desarrollo.

El modelo de Buen Vivir se presenta como alternativa al “vivir mejor” dentro de la Cultura Occidental.  Es superar el enfoque individualista y economicista y transitar hacia una visión en armonía con las culturas, el cosmos, la naturaleza y los derechos de todos y todas. Es un enfoque basado en los derechos humanos, pero también de la madre tierra, en el cual las personas, hombres y principalmente, las mujeres retoman su papel fundamental en el cuidado de la vida, en la producción y reproducción, en condiciones de equidad.

El paradigma del Buen Vivir implica también un “Buen Convivir”, que plantea la reestructuración de las relaciones desiguales entre los géneros, entre las culturas, pueblos; o bien, dentro de las diferentes generaciones de personas.  Dentro de cada comunidad, esto significa recuperar valores ancestrales, resignificar otros e incorporar nuevas formas de vivir y de con-vivir.

En la Conferencia de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra se planteó “la búsqueda de un nuevo paradigma civilizatorio –justo, sostenible, planetario- está en juego una relación totalmente renovada, sea con el planeta y sus recursos naturales, sea con los seres vivos en general y con las personas en particular… No se trata de luchar por alcanzar el patrón de vida de los países centrales o de las élites….para mantener este patrón, millones de personas acaban siendo sistemáticamente excluidas.

Una perspectiva de la visión utópica del Buen Vivir la otorga Leonardo Boff, cuando señala que “el buen vivir apunta a una ética de lo suficiente para toda la comunidad y no solamente para el individuo.  El “buen vivir” supone una visión integradora del ser humano…inmerso en una gran comunidad terrenal, que incluye además del ser humano, el aire, agua, los suelos, montañas, los árboles y los animales…es estar en profunda comunión con la Pachamama, la Tierra…la preocupación central no es acumular.  Además, la Madre Tierra nos proporciona todo lo que necesitamos…el “buen vivir” nos convida a no consumir más de lo que el ecosistema puede soportar, a evitar la producción de residuos que no podemos absorber con seguridad y nos incita a reutilizar y reciclar todo …no habrá escasez

En el caso del Buen Vivir Comunitario, se habla de integrar un modelo que impulse la vida, la seguridad y soberanía alimentaria desde las mismas comunidades, donde las y los campesinos, población comunitaria, con participación equitativa de hombres y mujeres puedan  integrar desde sus esfuerzos y sus capacidades un sistema sostenible para la vida.



martes, 16 de octubre de 2012


16 DE OCTUBRE, DÍA INTERNACIONAL POR EL DERECHO A LA ALIMENTACIÓN.

Carmen Reina, Directora del IDR

“Allí donde persisten el hambre y la malnutrición no puede haber justicia ni seguridad. ”Un mundo justo es aquel en el que toda mujer y todo hombre – toda niña y todo niño – pueden vivir con dignidad y no necesitan preguntarse como conseguirán su próxima comida.” Declaración de Louise Arbour, quien fuera Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en ocasión del Día Mundial de la Alimentación de 2007

El 16 de octubre se celebra el Día Internacional por el Derecho a la Alimentación, designado desde 1979 por la FAO para sensibilizar al Mundo sobre la problemática del hambre en el Mundo, sus causas y efectos.  En el caso de Guatemala, es la misma fecha en la cual una mujer de 38 años de Jocotán se suicidó a causa de la incapacidad de encontrar alimentos para ella misma y su hija.  Es reconocido que esta zona del país, que corresponde al denominado “corredor seco” es una de las más afectadas por la sequía, la pérdida de cosechas y la carencia de políticas públicas que garanticen a la población la posibilidad de proveerse su propio alimento.

Según familiares , García padecía una fuerte depresión. "Mi hermana perdió su cosecha y nos había dicho que prefería la muerte a seguir viviendo con hambre", expresó con dolor una hermana de la fallecida que no quizo identificarse.
Myra Campos, vecina, señaló: "Nos ha conmovido este caso, pues María se quitó la vida por no tener que comer". (Prensa Libre: 14-10-2012)

La paradoja más grande de Guatemala es ser uno de los países más ricos en biodiversidad y en bienes y recursos naturales; sin embargo, es también uno de los países que afronta el hambre y la desnutrición de manera más cruenta.  La mitad de la niñez y juventud, especialmente rural e indígena está desnutrida en el país. 

Esta situación que ya ha sido denunciada es originada por varios fenómenos, en particular, por un modelo de desarrollo que no permite armonizarse con procesos sustentables para la vida misma:

- Modelo de desarrollo económico centrado en la industria extractivista y el impulso de megaproyectos, que desplaza a población pobre e indígena de tierras adecuadas para el cultivo de alimentos.
- El impulso de megacultivos de caña, palma y otros, que además se auna a prácticas violentas de compra y despojo del campesinado de tierras para cultivar.
- Carencia de políticas públicas coherentes que garanticen condiciones para el desarrollo rural.  
- La alta concentración de la tierra, la ausencia de mecanismos que democraticen su acceso y de un modelo de desarrollo rural integral que viabilice el desarrollo en el campo.
- El racismo y discriminación sobre los pueblos indígenas
- Procesos y políticas patriarcales que excluyen a las mujeres del acceso a la producción de alimentos y la tierra para el cultivo. 
- El impulso de la industria trasnacional transgénica y la comercialización de los alimentos por empresas que concentran la producción y distribución de abonos químicos, fertilizantes que desgastan los suelos.
- Las políticas públicas que ha impulsado el Estado en este sentido han sido poco eficaces, clientelares, asistencialistas y no responden a las prioridades de la población.

En este sentido, el IDR, como parte de las Campañas de organizaciones que luchan por el derecho a la alimentación: la Campaña Guatemala Sin Hambre y Vamos al Grano, patentiza su compromiso por impulsar procesos de seguridad y soberanía alimentaria, donde la población sea sujeta de su desarrollo y el centro del desarrollo rural sea la economía campesina.  Impulsamos procesos de seguridad y soberanía alimentaria y acompañamos las luchas de la población para empoderarse de su propio desarrollo, con vigencia de sus derechos culturales.

Hacemos un llamado al Estado de Guatemala para que impulse con eficacia las políticas de seguridad alimentaria y que la legislación en esta materia sea efectiva.  No queremos más muertes por hambre, ni más niñez que no pueda crecer con nutrición. 



martes, 25 de septiembre de 2012


LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO REQUIERE PROFUNDAS TRANSFORMACIONES ESTRUCTURALES.

Por: Carmen Reina, directora del IDR

Guatemala, a pesar de ser un país con gran diversidad biológica natural, es uno de los más vulnerables ante los efectos del cambio climático.  Esto es causado por la acción humana y la carencia de políticas públicas efectivas que pongan freno a este proceso de degradación ambiental y social.

Una de las principales preocupaciones durante el 2012 ha sido el recrudecimiento de la sequía en el llamado “corredor seco”, que abarca zonas en proceso de desertificación que van desde el sur de Baja Verapaz, hasta Chiquimula, en la frontera con Honduras.  El impacto más grave se sufrió ya con el incremento de casos de desnutrición aguda y crónica de infantes, el aumento generalizado de los precios de los granos básicos para alimentación y la pérdida de cultivos por las faltas de lluvias, además de la entrega tardía de fertilizantes.

El más reciente Perfil Ambiental publicado en Guatemala (2006)  señala algunas de las causas principales de este fenómeno:

- El 25% de las tierras de vocación forestal se utiliza para cultivos
tradicionales, a la par de que el 63.9% del territorio nacional
presenta un nivel alto de degradación.
- Los bosques continúan desapareciendo. En los últimos 50 años se
perdió casi el 69% de los bosques y la cobertura forestal se
pierde a razón de 73,000 hectáreas por año.
- Como mínimo, el 18% de la totalidad de especies de vida
silvestre identificadas en el país se encuentra amenazada por
destrucción de tierras y bosques, y por explotación intensiva.
- La distribución del recurso hídrico es irregular con respecto al
consumo y las fuentes de agua presentan una contaminación
generalizada.
- El 80% de los desechos sólidos recolectados se depositan a cielo
abierto.
- Guatemala es cada vez más vulnerable a los fenómenos
ambientales y a la variabilidad climática.

Guatemala supuestamente cuenta con una Política Nacional de Cambio Climático y un Plan de Conservación de las Regiones Secas de Guatemala, a cargo del Consejo Nacional de Áreas Protegidas; los departamentos con mayor extensión total de sistemas ecológicos secos son El Progreso, Zacapa, Chiquimula, Jutiapa y Baja Verapaz.  A pesar de lo anterior, los esfuerzos públicos son insuficientes e insostenibles para paliar el proceso creciente de desertificación y de inseguridad alimentaria.  Esto aplica en los retos para hacer reales políticas de recuperación de suelos y de combate decidido al hambre.

La intervención de los distintos actores de sociedad civil y Estado deberán implementar las medias que garanticen la seguridad alimentaria, la mitigación de la pobreza rural y el hambre, acciones que ayudarán significativamente  a construir la resistencia a los problemas ambientales nacionales.

El IDR es parte de dos campañas nacionales que promueven e inciden por la vigencia del Derecho Humano a la Alimentación y buscan que la violación a los mismos sean justiciables.  Así, las campañas de Guatemala Sin Hambre y Vamos al Grano –CRECE- realizan esta labor.

Debemos hacernos responsables de que estas tragedias humanitarias, que principalmente afectan a niños y niñas no continúen.   No podemos permanecer insensibles cuando 5 de cada 100 mujeres en Chiquimula deben caminar hasta dos horas para conseguir una cubeta de agua para sostener sus pequeñas hortalizas y para el saneamiento, según estimaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

De ahí, que buscamos impulsar procesos de atención integral y de prevención de este desastre, para promover una vida digna para las comunidades. Esto requiere una intervención decidida desde el Estado, que frene las acciones que vulneran al ambiente y vida de las comunidades y transformen el modelo de desarrollo de Guatemala hacia un proceso más armónico con la Naturaleza y la vida.

lunes, 17 de septiembre de 2012

LOS RETOS DEL DESARROLLO RURAL


LOS RETOS DEL DESARROLLO RURAL:

Carmen Reina, Directora del IDR.

La problemática rural, la necesidad de transformaciones en el agro y de cambiar el régimen de propiedad sobre la tierra han sido aspectos suficientemente abordados por las Ciencias Sociales y el movimiento campesino en Guatemala.  En el presente año, en el mes de abril, una marcha campesina caminó por 9 días desde Alta Verapaz hasta la Ciudad Capital y colocó en agenda pública el debate de resolver los problemas del desarrollo rural.  Las demandas abordaba temas históricos, estructurales, como de más reciente complejidad: la condonación de la deuda agraria, particularmente  la Chortí, moratoria a concesiones mineras, la aprobación de la ley de Desarrollo Rural, cese de desalojos y aplicación de las medidas cautelares y solución a la problemática generada por desalojos y el Ingenio Chawil Utzaj en el Polochic, entre otros.  Además, impulsar políticas que impulsen el desarrollo rural y atiendan la problemática campesina de manera urgente.
La problemática de la tierra es fundamental en Guatemala, uno de los países de América Latina donde mayor concentración de la tierra se presenta. Según datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación MAGA, el 96% de los productores solamente trabajan el 20% de la tierra y viven en condiciones de infrasubsistencia y subsistencia, mientras el 0.2% de los productores poseen el 70% de la tierra, la cual usan para la producción de agroexportación. 
Esta realidad persiste desde el modelo colonial, en el cual luego del despojo campesino con la invasión española,  se configuró la dualidad del modelo rural latifundio/minifundio, que en la Reforma Liberal, como modelo de acumulación originaria de Capital, permitió enlazar a Guatemala a la agroexportación cafetalera.   Así la economía guatemalteca se vinculó al mercado internacional, en el marco de reproducción de relaciones sociales y salariales no capitalistas, sino cuasi serviles.
En la historia nacional se registra la Reforma Agraria arbencista como el único intento de ruptura del modelo concentrador de la tierra para la agroexportación.  Al ser truncado este esfuerzo en la contrarevolución de 1954 fue el caldo de cultivo para las luchas campesinas que se vincularon al movimiento revolucionario y que alimentaron la lucha guerrillera de 30 años en Guatemala.  Al firmarse la Paz, incluso, un tema nodal abordado en los Acuerdos fue el de la Situación Agraria, considerando que la pobreza y exclusión de la población campesina fue una de las causas centrales del Conflicto Armado Interno.
De ahí en adelante se impulsaron una serie de modelos, instituciones y políticas en función de atender la problemática rural, con magros resultados.  Las organizaciones campesinas mantienen luchas y demandas porque el Estado responda con políticas públicas hacia la pobreza, falta de tierras para cultivo, empleos, carencia de asistencia técnica, insumos, mercado para productos, entre otras.  El modelo exportador, luego de la crisis internacional de precio del café, tornó a la diversificación de cultivos.  Los agroexportadores se cifraron en ampliar la producción de caña, palma africana, frutas, vegetales y otros cultivos no tradicionales, aunque el café no pierde su peso en la economía nacional.
Además de lo anterior, se profundiza y amplía otro modelo que afecta las tierras y territorios campesinos e indígenas: la exploración de petróleo, minería, construcción de hidroeléctricas e infraestructura con presencia de empresas trasnacionales.  La industria extractiva inicia otra fase de reconcentración de las tierras que otrora eran desechadas por los cultivos tradicionales de exportación.  El campesinado sufre otra etapa de despojo y pierde opciones, sin políticas claras de compensación, para la producción de alimentos para su consumo, además de los vínculos identitarios sobre la tierra para las comunidades indígenas. 

Algo valioso y sustantivo ha sido que tanto la iniciativa de Ley de Desarrollo Rural, como la Política de Desarrollo Rural, aprobada en el año 2009 y el lanzamiento en la presente administración del Plan para activar y adecuar La Política Nacional de Desarrollo Rural Integral, todas estas ubican como sujeto priorizado a la economía campesina.  Esta se concibe como “el conjunto sistemático de estrategias y actividades que la familia y la comunidad rural desarrollan para lograr satisfacer sus necesidades vitales materiales y espirituales, en función de alcanzar una vida digna, en armonía con el territorio y el ambiente con los que conviven; siendo tres de sus características fundamentales: el trabajo familiar, la producción de sus propios alimentos y el rol central de la mujer en la reproducción y fortalecimiento del sistema.  La economía campesina es poli-activa y sus expresiones varían de región en región, determinadas por los elementos socioculturales y por los factores físicos del entorno.  Es una economía dinámica en las relaciones y vínculos con el mercado, las instituciones públicas y entre comunidades” 

Se espera que las políticas públicas actuales, tanto en desarrollo rural, como en seguridad alimentaria respondan a este desafío planteado, en el cual el centro del desarrollo son las familias campesinas y su proceso de reproducción del alimento y de la vida. 

lunes, 25 de junio de 2012


El Desarrollo Rural y las Mujeres en Guatemala, retos y desafíos:

Por Carmen Reina, directora del IDR.

El modelo de distribución agraria en Guatemala es concentrador. La alta concentración de tenencia de tierra en Guatemala (1.86% de la población tienen 56.59% de la tierra cultivable) tiene tanto una dimensión racista y patriarcal. Cuando se habla de Patriarcado, hablamos de un modelo que coloca a la idea y figura de un hombre mayor que impone su poder sobre seres humanos que se consideran inferores: mujeres, niñez y juventud y hombres que sean menos fuertes.

El Patriarcado se suma al Capitalismo Neoliberal y al Racismo como formas de opresión  sobre las mujeres en la actualidad.

Solo 23.6% de los propietari@s de la tierra son indígenas y en total solo 6.5% son mujeres
(PNUD, 2002:10).  Es destacable que 80% de las mujeres indígenas están relacionadas de diversas maneras a la cuestión de la tierra o la agricultura

La exclusión de las mujeres a la propiedad de la tierra, de acceso a créditos e insumos para producir son  una forma de violencia económica y patrimonial, incluso reconocida en la Ley contra el Femicidio y otras formas de violencia contra la mujer.

El despojo de territorios por los megaproyectos son nuevas formas de violencia contra la vida, cuerpos y territorios de las mujeres, que el Estado y empresas trasnacionales impulsan.

Dificultades del Acceso a la Tierra para Mujeres:

PATRIARCADO CULTURAL: se considera que las mujeres son apéndice de hombres(marido, padres, hermanos, hijos) y no necesitan la propiedad de la tierra. No se consideran a las mujeres como sujetas de derecho de propiedad agraria.
EL MERCADO: Desde la firma de la Paz, los mecanismos de acceso a tierras se fueron hacia el mercado y son desiguales y excluyentes para las mujeres (créditos, asesoría técnica, propiedad, capacidad de pago, etc.)
En COOPERATIVAS se previlegia la figura del JEFE DE FAMILIA.
La copropiedad ha sido excluyente en la práctica: en Ley y Reg. Fondo de Tierras se reconoce, pero mujer debe probar que es campesina y muchas veces la forzan a firmar y los hombres venden.


En el contexto anterior, mujeres rurales y campesinas se han planteado trascender desde la demanda de la copropiedad, hasta la propiedad directa para las mujeres (Alianza de Mujeres Rurales).

De igual manera, esperan que a partir de la aplicación de la Política de Desarrollo Rural, ya vigente, se impulsen mecanismos concretos para las mujeres y no sólo para el jefe de hogar como propietario de tierra.  No se visualizan las madres solas jefas de hogar, ante la migración de hombres, madres solteras, viudas, mujeres solteras, etc.

Además han propuesto que el Estado busque proveer y facilitar el acceso a propiedad de tierras, de manera individual o colectiva para las mujeres campesinas. Esto se vincula al derecho a la alimentación, a sus derechos económicos, sociales y culturales.

Tal como señalan: “Para nosotras defender el territorio, significa defender la vida.
Vamos hacia el  vivir en armonía, desde nuestra propia concepción del mundo, consideramos que Somos un TODO coexistiendo en un TODO.”

viernes, 11 de mayo de 2012

Estamos trabajando en una segunda etapa en la Comunidad Sotzil, en Chajul, El Quiche.  Con apoyo de la Fundacion Ixil, KENOLI y Swift estamos impulsando la propuesta del Buen Vivir Comunitario con 108 familias de esta comunidad.  Trabajamos aspectos como huertos familiares, con el cultivo de Hortalizas, gallinas criollas, estufas mejoradas.  Pero además, hemos iniciado un proceso de formación de liderazgo y promoción de las mujeres ixiles en su empoderamiento y participación, coordinado con el liderazgo local.  Agradecemos el apoyo de nuestros técnicos, Nicolás Estrada y Loyda Cobo, que se encuentran directamente allá.

Un buen inicio de esta nueva fase del Buen Vivir Comunitario.

Saludos.

Carmen Reina
Nueva Directora del IDR

martes, 29 de noviembre de 2011

Para abordar el desarrollo rural

Estimados amigos de IDR

Les adjunto un articulo aparecido en Siglo21 el dia 29 de nov de 2011, de MarioGarcia, quien comenta la propuesta de las universidades de Guatemala, Landivar y SanCarlos, sobre como abordar el tema del DRI.

Saludos
Elmer Lopez Rodriguez
Director IDR
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Para abordar el desarrollo rural
Mario A. García Lara
mglara@siglo21.com.gt


La pobreza es el principal problema del área rural guatemalteca, y también lo es la baja productividad en el campo. Ambos son las dos caras de una misma medalla, que no es exclusiva de la ruralidad guatemalteca. Muchos expertos en desarrollo, como Abhijit Banerjee, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), sostienen que el combate a la pobreza rural pasa porque la población transite de la actividad agrícola hacia otras actividades donde el empleo sea más productivo, sin que ello implique descuidar la inversión y la productividad en el sector agropecuario. Esta difícil transición es particularmente importante para proteger a los más pobres contra uno de los principales enemigos de su economía: la volatilidad de los precios de los alimentos.


En un mundo caracterizado por esa volatilidad de precios, la actividad agrícola no es el mejor mecanismo para que los pobres se protejan de tales vaivenes. Sin embargo, sacar a los pobladores rurales de sus actividades ancestrales, o sustituirlas con técnicas más productivas, es una tarea política y socialmente compleja, por lo que elevar la productividad en el área rural es uno de los principales desafíos para las políticas públicas en los próximos años.

En ese sentido, es oportuna la reciente propuesta conjunta de las universidades Rafael Landívar (y su instituto de ambiente y recursos naturales —IARNA—) y de San Carlos (y su instituto de problemas nacionales —IPNUSAC—) para abordar el desarrollo rural integral de Guatemala. La propuesta se refiere a la problemática de la pobreza rural, la desnutrición crónica y la degradación ambiental, y al respecto plantea la necesidad de lograr un acuerdo nacional que defina las políticas prioritarias para enfrentar esos retos.

Entre los aspectos positivos de la propuesta destacan el abandono del antagonismo ideológico, como punto de partida para abordar este delicado tema, así como la identificación de varios puntos de convergencia entre la visión economicista del desarrollo rural (que enfatiza el aumento de la productividad) y el modelo de economía campesina (que se centra en el combate a la pobreza) que, hasta ahora, eran vistos como contrapuestos. Tales puntos de convergencia incluyen la búsqueda de la competitividad, la inserción en los mercados mundiales, la subsidiariedad del Estado hacia los campesinos pobres, así como el rol primordial de la inversión privada y de la empresarialidad rural.

Si bien la propuesta de IPNUSAC-IARNA reconoce la posibilidad de construir sobre las convergencias identificadas, recomienda que los vacíos que existen en ambos modelos (economicista y campesino) se llenen en el mediano plazo mediante el ejercicio de una ciudadanía plena de los campesinos, el enfoque territorial de las políticas y el cuidado de la sostenibilidad ambiental, mientras que en el corto plazo aboga por rescatar la política de seguridad alimentaria y nutricional abandonada casi desde su nacimiento en el gobierno de Óscar Berger.

No obstante lo anterior, la propuesta de IPNUSAC-IARNA tiene algunas debilidades que deben solventarse antes de lograr un acuerdo nacional que de verdad sea útil para el desarrollo rural. Por ejemplo, la inclusión de varias políticas polémicas como la concesión de subsidios estatales a los agricultores o la “recuperación” de tierras ociosas, que en otros países no han sido precisamente exitosas. O la curiosa defensa que hace de la iniciativa de Ley 4084, presentada por la UNE durante la actual legislatura, cuando se trata de una ley internamente inconsistente y políticamente inaplicable que resulta perversa, pues, lejos de ayudar al desarrollo rural, desvía la discusión hacia temas ideológicos. Desafortunadamente, la propuesta pone dicha iniciativa de ley (así como la política de desarrollo rural del actual gobierno, igualmente inconsistente e impracticable) como un “piso” para el diálogo (pero, curiosamente, el excelente documento técnico sobre desarrollo rural que el propio IARNA preparó en 2006 en el contexto del esfuerzo del Plan Visión de País ni siquiera se menciona en la bibliografía de la actual propuesta).

Si estas debilidades logran superarse, la propuesta de IPNUSAC-IARNA es un buen punto de partida para lograr una verdadera política de largo plazo para el desarrollo rural que el país reclama con urgencia

viernes, 25 de noviembre de 2011

Hoja de Ruta para el Desarrollo Rural Integral de Guatemala

Estimad@s amig@s de IDR

El 22 de Noviembre 2011 el Presidente aceptó la propuesta de hoja de ruta para implementar la propuesta de DRI para Guatemala que las Universidades de San Carlos y Landivar le propusieron al presidente electo, Otto Perez.

La Hoja de Ruta señala como debe crearse confianza en el pais para que se pueda profundizar en otros temas claves del desarrolo rural de Guatemala.

Por la importancia que tiene este documento y porque el IDR ha participado activamente en este proceso, publicamos el documento integro de la HOja de Ruta que aprobó el presidente el pasado 22 de nov.

Saludos cordiales

Elmer Lopez Rodriguez
Director IDR
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HOJA DE RUTA PARA IMPLEMENTAR LA PROPUESTA DE ABORDAJE DEL DESARROLLO RURAL DE LA USAC Y LA URL


1. Elementos de Contexto

El tema del Desarrollo Rural está posicionado en la agenda nacional. En la campaña electoral recién finalizada tuvo un nivel de importancia que contribuyó a ese posicionamiento. De igual manera, la propuesta que presentaron las universidades USAC y URL añadió atención al tema. El Presidente electo, en su oportunidad, ofreció tomar en cuenta dicha propuesta, que aborda una temática que forma parte fundamental de su Plan de Gobierno. Más recientemente, manifestó su anuencia a escuchar una propuesta que aborde “el cómo” del proceso de implementación, definiendo para ello, una posible hoja de ruta.

La falta de Desarrollo Rural, además de la relevancia nacional que tiene, se ha caracterizado por ser un tema que produce gran conflictividad social y política en el país. La gobernabilidad democrática está amenazada por esta situación. En las actuales condiciones, la resistencia de los sectores empresariales a la iniciativa de ley 4084 aumenta la potencialidad de conflicto Las expectativas encontradas que al respecto existen, así como la conflictividad agraria y socioambiental prevaleciente, requieren de una política de Estado dirigida a lograr, de manera sostenible, el desarrollo integral del país. Sin embargo, la magnitud de la problemática hace necesario un acuerdo nacional que se construya a partir del camino ya avanzado durante los últimos diez años. Contra esta necesidad conspira la ausencia de un liderazgo que conduzca este proceso, dada las desconfianzas existentes. La Presidencia de la República tiene la oportunidad de liderar un esfuerzo de búsqueda de un pacto por el desarrollo rural integral, tal como lo plantean las universidades, pero para ello deberá ganarse la confianza de los actores confrontados, mediante prácticas inmediatas y contundentes.

En las presente notas de plantea una hoja de ruta que está dirigida a generar las condiciones que permitan la creación de esa confianza, mediante un ejercicio de gobierno que en los primeros tres meses demuestre voluntad y capacidad de implementar una política nacional de desarrollo rural integral del país, basada en la propuesta metodológica de las Universidades de San Carlos y Rafael Landívar, así como de liderar un pacto social y político que sustente la acción gubernamental.
 

2. Elementos de la Hoja de Ruta

2.1 Discurso presidencial

El Presidente declara públicamente, en su discurso de toma de posesión la prioridad que en su gobierno se le dará al desarrollo rural integral y asume la propuesta de abordaje de la USAC y la URL. Plantea que la primera etapa para poder construir un pacto por el DRI es la construcción de confianza hacia el liderazgo presidencial que lo conducirá. El Presidente asume personalmente esa responsabilidad política.

2.2 Se activan dos intersecciones para iniciar el proceso

Para lograr construir confianza, el Presidente asume dos de las intersecciones y los supuestos correspondientes, planteadas por las universidades, las cuales considera particularmente relevantes. Etas son:

1. La economía campesina

2. La inversión privada en territorios rurales

En el primer caso, se trata de impulsar una política pública dirigida a promover la economía campesina para que sea exitosamente excedentaria, generadora de alimentos para revitalizar los sistemas alimentarios locales, y dinamice las economías locales.

En el segundo caso, se trata de promover la inversión privada que cree empleo y pague impuestos, pero que se califique sobre la base de los criterios de sostenibilidad ambiental, equidad en la distribución de la riqueza que produce y respeto a la multiculturalidad que caracteriza Guatemala.

2.3 Se forma Comité de Acompañamiento y Comité Técnico

El Presidente invita a conformar el Comité de Acompañamiento a la Presidencia para construir y promover el proceso de construcción del pacto, constituido por los rectores de URL y USAC.

El Presidente y los rectores nombran un Comité Técnico, constituido de la siguiente manera:

• Un Representante titular y uno suplente de la Presidencia de la República.

• Un Representante titular y uno suplente del Rector de la USAC.

• Un Representante titular y uno suplente del Rector de la URL.

2.4 Presidente constituye dos Comisiones del Organismo Ejecutivo

(i) Objetivos: Estas comisiones tienen el objetivo de diseñar, planificar y operar:

• Un plan de promoción y concreción de la economía campesina, a partir de la activación y adecuación de la actual Política de Desarrollo Rural Integral, PNDRI.

Esta activación y adecuación de la política permitirá tener criterios para promover la promulgación de la ley de desarrollo rural integral (4084).

Paralelamente a la elaboración del Plan, el MAGA deberá proceder a realizar las adecuaciones necesarias, sobre la base de lo ya avanzado, para que la economía campesina efectivamente se convierta en el sujeto priorizado de su política sectorial, para lo cual la atención a dicho actor deberá convertirse en el espacio de articulación de las acciones que efectúen el VISAN y el VIDER, de manera coherente y coordinada.

• Un plan de promoción de la inversión privada en territorios rurales. Este plan deberá desarrollar los contenidos e indicadores que permitan calificar la inversión privada sobre la base de los supuestos que plantea la propuesta de las universidades (sostenibilidad ambiental, equidad en la distribución de la riqueza que se produce y respeto a la multiculturalidad)

(ii) Integración de las comisiones:

• Comisión uno (Economía Campesina): Ministros del Agricultura y de Desarrollo Social, Secretarios de Asuntos Agrarios y de Seguridad Alimentaria.

• Comisión dos (Inversión Privada) : Ministros de Economía, de Ambiente, dek MAGA y de Cultura, y Director de Pronacom.

(iii) Plazos:

• Plazo para elaborar el plan: un mes

• Plazo para iniciar la implementación del plan y tener resultados preliminares: tres meses después de que Presidencia apruebe el plan.

• Plazo para iniciar la adecuación del MAGA para atender la economía campesina: inmediatamente.

4.5 El Presidente podrá asumir alguna (s) otra (s) intersecciones en cualquier momento.

Conforme avance el proceso y cuando el Presidente así lo considere, podrá, en este etapa de construcción de confianza en el liderazgo del Ejecutivo, asumir otras intersecciones

Hasta acá llega esta hoja de ruta. El resto se puede elaborar con más criterios, luego de iniciar la implementación de los planes.

4.6 Convocatoria al Pacto por el DRI, ya cimentado un nivel de confianza.

La Presidencia podrá convocar a la construcción del Pacto por el DRI cuando el nivel de confianza entre los actores esté activado. Este momento lo definirá el Presidente, en consulta con el Comité de acompañamiento (rectores). Esta etapa requerirá la elaboración de otra hoja de ruta.

Guatemala, 22 de noviembre de 2011.

Abordaje del Desarrollo Rural Integral para Guatemala

Estimados amigos de IDR

Adjuntamos un articulo de Tomas Rosada el cual aparecio en PrensaLibre del 10 de noviembre de 2011. Este articulo es un comentario a una propuesta de abordaje que las Universidades de San Carlos y Landivar propusieron a los candidatos a presidentes. El Sr. Otto Perez, ganador de la contienda ofreció darle seguimiento a esta propuesta.

La publicacion en el blog de IDR tiene varias razones. 1. la propuesta ha tenido una gran acogida por los generadores de opinion publica del pais; 2. la propuesta esta en linea con el pensamiento de IDR el cual privilegia la economia campesina como el actor fundamental y sujeto priorizado del campo; 3. el equipo tecnico del IDR participo en la elaboracion de la propuesta.

Asi que dejo con ustedes el analisis de Tomas Rosada.

Saludos cordiales

Elmer Lopez
Director IDR
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Desarrollo rural y la propuesta USAC-URL (parte I)


“(…) queda uno invitado a seguir profundizando en la comprensión de la economía campesina en Guatemala, qué la define, qué impide su desarrollo y cómo puede dinamizarse para que muchos hogares puedan superar su condición de pobreza.”

Sigo con la discusión de la semana pasada, intentando resonar ideas para aprovechar la ventana de oportunidad que parece estarse abriendo para avanzar en una agenda de desarrollo rural. Hoy comparto dos o tres impresiones iniciales al documento “Propuesta para abordar el desarrollo rural integral de Guatemala”, que hace unos días han puesto sobre la mesa las universidades San Carlos y Rafael Landivar.

Después de leerlo me han quedado tres gratos mensajes. Tres valores que quizás no destilan a primera vista, pero que deben realzarse.

El primero es el valor ciudadano del ejercicio. Es un documento que construye, que aporta, que critica pero que también propone. Como solíamos decir en la U hace algunos años: ¡protesta con propuesta! Eso es positivo. Es un mensaje al resto de la comunidad universitaria nacional, para que de vez en cuando se arremanguen las mangas de la camisa y salgan de la torre de marfil a hablarle a un público mucho más amplio que el que solamente puede acceder a sus aulas.

Nuestras universidades tienen que hacer más de esto. La ciudadanía necesita municiones para poder dar la pelea de la auditoría social y la incidencia sobre una clase política que no responde a intereses nacionales ni objetivos de largo plazo.

El segundo valor es eminentemente conceptual – como era de esperarse de dos instituciones de educación superior y de dos equipos de trabajo serios y ampliamente conocidos en nuestro medio –. Ofrece una sintética pero sustanciosa presentación y discusión de dos modelos, dos paradigmas, dos visiones de desarrollo rural: el modelo empresarial y el modelo de economía campesina.

El texto me parece que debiera ser lectura obligada para todos. Incluso para aquellos que no están directamente involucrados en el desarrollo rural. Ayuda a redondear la comprensión de los problemas nacionales. Y a los ciudadanos urbanos con poca exposición a la realidad rural, nos acerca a esa otra mitad del país que usualmente omitimos en el discurso y análisis.

En síntesis, queda uno invitado a seguir profundizando en la comprensión de la economía campesina en Guatemala, qué la define, qué impide su desarrollo y cómo puede dinamizarse para que muchos hogares puedan superar su condición de pobreza.

Finalmente, el tercer valor es de naturaleza política. El texto tiende puentes de encuentro entre visiones que históricamente han estado contrapuestas. Esto es ya un gran valor agregado en sí mismo, sobre todo cuando sucede en una sociedad más acostumbrada a la crítica y la descalificación que a reconocer el derecho al disenso y aprovechar la riqueza que nace en la diversidad de enfoques de desarrollo.

Pero además tiene otra gran virtud política: reconoce el esfuerzo previo, el camino andado. No solamente rescata los puntos positivos de estos dos modelos de desarrollo rural, sino también señala la importancia de seguir avanzando a partir de acciones concretas que el gobierno ya ha tomado. Por ejemplo, la política de desarrollo rural integral y la iniciativa de ley 40 84 para el desarrollo rural integral.

En la coyuntura actual, donde se está cerrando un ciclo político y se abre uno nuevo, y donde además se están redefiniendo prioridades y recursos públicos que deberán hacerse disponibles para el 2012, la pertinencia de este tipo de insumos se amplifica. Sería deseable que el nuevo equipo que hará gobierno, y la clase política en un sentido más amplio, le saquen el mayor provecho posible. Como bien dice uno de los párrafos del documento, es un claro ejemplo de cómo (sic) “la academia puede contribuir en la búsqueda de intersecciones y complementariedades entre los planteamientos que alrededor del desarrollo rural integral se elaboran”.

Confieso que me he quedado “picado”, como decimos en buen chapín. Por razones de espacio será en una siguiente columna cuando discuta algunos puntos más en la parte sustantiva que me parecieron sugerentes y provocadores.

De cualquier manera, desde ya felicito a la USAC y la URL y los invito a seguir ahondando en este tema y otros que conforman la agenda de problemas estructurales en Guatemala. ¡Animo y adelante!

Prensa Libre, 10 de noviembre de 2011

miércoles, 19 de octubre de 2011

La Esperanza de vida de las civilizaciones

La esperanza de vida de las civilizaciones
Preparado por Elmer Lopez Rodriguez
IDR 20 de Octubre de 2011


Después de 200 años de visiones contrastantes entre el pesimismo de Malthus y el optimismo de Godwin, aun está vivo el debate sobre si las innovaciones tecnológicas en la agricultura permitirán la solución a una demanda creciente de alimentos. La dependencia de los sistemas alimentarios al petróleo y la inminente declinación de este producto en los próximos 50 años requiere una reestructuración radical de la agricultura para lograr mantener y mejorar la fertilidad de los suelos agrícolas o el desarrollo masivo de nuevos recursos de energía barata si continuamos dependiendo de los fertilizantes químicos.

¿Cuántos habitantes puede sostener el planeta? es una incógnita aun sin resolverse. De los casi 7,000 millones (7 billones) que al año 2011 existen, aun no se sabe la capacidad de la tierra pero se debe tomar en cuenta la calidad de vida, la calidad del ambiente, y fundamentalmente la calidad de los sistemas alimentarios. Algunos científicos como Ehrlich sostienen que ya sobrepasamos la cifra de tres billones que el planeta puede soportar tomando en cuenta estos factores. Otros dicen que podemos llegar a los 15 billones.

Independientemente de quien tenga la razón, un escenario clave para la sobrevivencia de la humanidad es la reforma de la agricultura tanto industrial como campesina. La agricultura empresarial sacrifica los suelos de calidad para maximizar las ganancias de corto plazo al depender de los fertilizantes y pesticidas químicos. Los campesinos también están destruyendo la base de los suelos agrícolas al poseer parcelas tan pequeñas, que el costo de la infraestructura para mantener, recuperar y enriquecer el suelo agrícola es demasiado caro en el corto plazo.

Tanto en las economías empresariales como campesinas, la sostenibilidad de la productividad agrícola depende de retener y mejorar la fertilidad natural de los suelos. El suelo es un recurso natural renovable solo a escala de tiempos geológicos. A escala de la historia humana, los suelos son recursos no renovables y esto se puede comprobar con la historia de las grandes civilizaciones, como la romana, la egipcia, o la maya, que colapsaron al mismo tiempo que colapsó su recurso natural más importante pero invisible a los ojos de los políticos de su tiempo.

El suelo es un bien fundamental para el desarrollo de nuestra civilización y esto requiere de instituciones que puedan lanzar estrategias de largo plazo y planes para frenar la incesante erosión, que origina uno de los mayores problemas de nuestro país que es la desertización. Cerca del 31% de las tierras del país están en ese camino y hoy por hoy son suelos que han perdido capacidad para producir y están abandonados perdiendo el suelo cada vez que hay una lluvia.

Los subsidios agrícolas para el campesino deben incluir el manejo, recuperación y enriquecimiento de los suelos agrícolas. Esta política es hibrida y virtuosa al lograr la mejora de los sistemas alimentarios locales por un lado pero por otro, al lograr la estabilización de los suelos que hoy están yendo a parar a los ríos, lagos, y finalmente al mar. Muchos de estos recursos, principalmente los lagos y lagunas se estan perdiendo por sedimentacion y eutroficacion. Las represas tambien tienden a colapsar al sedimentarse.

Asi que sin duda, la esperanza de vida de las civilizaciones esta marcada por la perdida de un recurso no renovable a escala de historia humana como lo es el suelo agricola.

Vamos a repetir la historia?

Principal fuente:

Montogomery, David. 2007. Dirt. The erosion of civilizations. University of California Press. USA. 285p.

sábado, 15 de octubre de 2011

Los sistemas alimentarios

Los sistemas alimentarios


Por: Elmer López Rodríguez
Director IDR
Guatemala, 14 de Octubre de 2011

Michael Bomford , especialista de la Universidad del Estado de Kentucky escribió un artículo que me pareció interesante por su enfoque en el tema del sistema alimentario de los Estados Unidos y su relación con el carbón. Aquí presentó las ideas de Bomford como base para plantear lo que en Guatemala deberíamos de hacer.

Las plantas usan la energía del sol para transformar el dióxido de carbono en cadenas orgánicas de carbono ricas en energía y como subproducto liberan el oxigeno el cual después de millones de años de acumulación, ha hecho posible la vida en nuestro planeta tal como hoy la conocemos. La fotosíntesis es la responsable de esta fabricación de energía y también de los grandes depósitos de carbón en forma de petróleo que hace millones de años fueron bosques y dinosaurios. Los alimentos, producto original de la fotosíntesis, son el combustible del ser humano: cadenas de carbón cargadas de energía que nos dan la vida diaria.

Cuando el ser humano inició su carrera civilizatoria, los alimentos se tomaban de la naturaleza sin ningún otro valor agregado más que el esfuerzo por recolectarlo o cazarlo y comerlo. Los sistemas alimentarios dependían de lo que la naturaleza podía proveer.

Según Bomford, en la actualidad, el sistema alimentario de los Estados Unidos es dependiente de los combustibles fósiles y por cada 100 barriles de combustibles fósiles que utiliza, 10 son usados para los insumos en la granja productora tales como combustibles, fertilizantes, pesticidas y maquinaria; 10 para el proceso productivo de los alimentos en la granja; 10 para el transporte de los alimentos del punto de la producción al punto de consumo; 40 para el proceso, empaque y venta de los alimentos; 30 para hacer funcionar las refris donde se guardan los alimentos, estufas para cocinar y otros aparatos usados en la cocina para preparar alimentos. En conclusión, el 80% de la energía fósil usada para que el alimento sea producido y llegue a las mesas, es usada después de que los alimentos salen de la granja productora.

En una sociedad como la guatemalteca tenemos al menos dos sistemas alimentarios. El de los campesinos, que se acerca a una producción sostenible, poco dependiente de los combustibles fósiles; por otro lado el sistema alimentario de las ciudades, que se parece a la de los Estados Unidos.

Para entender cómo llegamos hasta este nivel de dependencia, daremos un repaso a las etapas de la sociedad relacionadas con el carbón. Las civilizaciones han encontrado acumulaciones de carbón, el cual ha sido usado para dar los saltos cualitativos de la humanidad a lo largo de su historia. Se pueden contabilizar cuatro revoluciones humanas totalmente vinculadas con el uso del carbón.

La primera gran revolución tiene que ver con la agricultura y el aumento de las cosechas usando la expansión de tierras. Aquí lo que funciona es la relación Carbono-Nitrógeno del suelo. Cuando esta relación, y en general el ciclo biogeoquímico se pierde, es necesario buscar otros suelos. Con la llegada de la urea y demás fertilizantes, este equilibrio se complementó con este químico para dar lugar a una nueva revolución. La relación carbono nitrógeno de los suelos pasó a un segundo plano y la calidad de los suelos se pierde sin importar las consecuencias.

La segunda revolución se logró con el uso del carbón proveniente de los bosques en forma de leña, madera para la construcción, y como fibra para la producción de papel. La pérdida de los bosques sigue siendo un flagelo para el planeta.

La tercera revolución del carbón llegó cuando se descubrió el uso del carbón mineral y el advenimiento de la máquina de vapor que creó la revolución industrial a finales del siglo XVIII. La revolución industrial aceleró la destrucción de los recursos naturales como los bosques porque servían para la producción de madera y de pulpa para la gran demanda de papel por la invención de la imprenta. El carbón sigue jugando un papel importante pero no tanto como el petróleo que lo ha desplazado en la era postmoderna.

La cuarta revolución inicio con el descubrimiento del petróleo y los motores de combustión interna. El petróleo como fuente de carbón, cambió a la humanidad al convertir todo, principalmente los sistemas alimentarios en dependientes de esta energía.

Hasta hoy ya no hay otro depósito de carbón reconocido y los últimos depósitos de petróleo y carbón mineral actualmente descubiertos no podrán sostener el ritmo de uso por más de 50 años.

Así que estamos a unos pocos años de iniciar el ciclo de declinación de la cuarta revolución y no hay indicios de una nueva revolución con nuevas reservas. La sociedad post carbón, como le llaman algunos es una mezcla de tecnologías que llevarán a usar de mejor manera el carbón aún remanente en los suelos y los bosques. Los territorios que aun tengan estos recursos estarán mejor preparados para el futuro.

Cuando hablamos de la sociedad post carbón, nuestra mente piensa automáticamente en los vehículos y qué pasará para movernos en un mundo sin carbón fósil disponible. La realidad es que los sistemas alimentarios también colapsarán y eso es hoy muy claro al ver como los precios de los alimentos se comportan siguiendo los precios del petróleo. ¿Qué pasará con los sistemas alimentarios globales en la transición para llegar a la sociedad post carbón?

En Guatemala, las tecnologías más usadas para la producción de alimentos son los fertilizantes, los pesticidas y el riego. El suelo no es tomado en cuenta como insumo fundamental y la pérdida ha ocasionado que el 31% de todo el territorio este degradado por la erosión, que está causando también desertización. Estos suelos deben recuperarse y la única manera es con la agroecología.

Una sociedad post carbón necesita de los suelos y de los bosques para su desarrollo y esto solo se logrará si hoy conservamos lo más valioso: nuestros suelos agrícolas y los bosques. Los suelos agrícolas pueden recuperarse con la conservación y manejo de los suelos, principalmente de los suelos de laderas.

La conservación de suelos es una infraestructura de interés público en tierras privadas. Un suelo conservado no irá a parar como sedimento a los embalses de las hidroeléctricas, o a los ríos, lagos o finalmente al mar. Esto hace que el beneficio final sea público. Pero a nivel privado, un suelo agrícola es la base para la producción sostenible. Junto a otros elementos como la mejora de semillas y el riego, la producción agrícola puede ser más productiva y estaremos mejor preparados para la gran interfase de la producción post carbón, en donde los precios de los alimentos se tornaran en una gran ventaja para los que puedan producirlos a bajos costos, es decir, sin el carbón fósil. Para una sociedad dependiente del carbón del petróleo, los precios altos serán una amenaza.

viernes, 7 de octubre de 2011

La sostenibilidad social

Estimados amigos
Poco se ha escrito sobre la sostenibilidad social. Aprovecho para compartir un interesante articulo sobre el tema que aparecio en el documento titulado: The Postcarbon Reader. Managing the 21st century´s sustainable crises.

Saludos cordiales.
Elmer Lopez Rodriguez
IDR.
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Definiendo la sostenibilidad Social


Por: Jesse Dillard, Veronica Dujon y Mary King Miembros de la Universidad del Estado de Portland.

Traducción libre: Elmer López Rodríguez

La sostenibilidad es a menudo entendida como compuesta de tres metas mutuamente dependientes y traslapadas.

a) Vivir de una manera que sea ambientalmente sostenible o viable en el largo plazo.

b) Vivir de una manera que sea económicamente sostenible, manteniendo los estándares de vida en el largo plazo, y

c) Vivir de una manera que sea socialmente sostenible, ahora y en el futuro.

A la fecha, las preocupaciones por la sostenibilidad ambiental y económica han eclipsado los esfuerzos para entender los aspectos sociales de la sostenibilidad. Como ha sido anotado por varios autores, pensar en el aspecto social de la sostenibilidad ha sido relativamente ignorado y por lo mismo, el menos desarrollado de los tres conceptos anteriormente mencionados.

Sin embargo, un número cada vez más grande de personas están tratando de integrar las preocupaciones sociales en sus trabajos de sostenibilidad, tanto en la teoría como en la práctica. Esa antología provee una guía para desarrollar un campo de pensamiento desde una variedad de perspectivas.

A la fecha no existe consenso o aun una definición de lo es que es sostenibilidad social. Polese y Stren (2000), describiendo los hallazgos de la UNESCO sobre el proyecto “sostenibilidad social de las ciudades”, identifican la sostenibilidad social como “políticas e instituciones que tienen el efecto total de integrar diversos grupos y prácticas culturales de una manera justa y equitativa”

Muchos analistas han seguido a Robert Putnam (2007) en una exploración del “capital social”, establecido por el Banco Mundial y otros, como lo consistente en “las normas y las redes que permiten la acción colectiva”. Los investigadores trabajando en esta línea han entendido al capital social como la resultante de la participación en las instituciones cívicas. Se presume que la sostenibilidad social debe requerir que el capital social sea mantenido a niveles “sostenibles” para las futuras generaciones, quizá, requiriendo apoyo social de efectivas instituciones cívicas para este fin.

La mayoría de esfuerzos empresariales hacia la sostenibilidad interpretan la sostenibilidad social como caridad, llevada a cabo como un acto de relaciones públicas. Estas son “políticas que motivan a la voluntariedad e involucramiento comunitario y al desarrollo de las comunidades locales” (Tayllor, S, 2003). De acuerdo a un estudio llevado a cabo por PricewaterhouseCoopers (2002) en grandes compañías de USA, 75% de estas firmas que respondieron al estudio, estaban implementando alguna práctica de sostenibilidad en sus negocios, sin embargo, relativamente pocas estaban siguiendo el brazo social del trípode de la sostenibilidad (lenguaje corporativo para definir los objetivos financieros, ambientales y sociales como organización). Allí donde los negocios están atendiendo la parte social de la sostenibilidad, ellos interpretan esto como parte de la filantropía corporativa y algunas veces como políticas para apoyar a los empleados a alcanzar el balance “familia/trabajo” o para evitar el cansancio en la oficina.

En círculos de planificación urbana, el entendimiento tripartito de sostenibilidad es algunas veces referido como las 3E´s (en Ingles: environment, economy and equity): Ambiente, económica y equidad. La sostenibilidad social es concebida como una equidad, sin mucho pensar en qué se requiere para lograr la equidad o si equidad por sí misma es suficiente para lograr la sostenibilidad social.

Una definición más satisfactoria de la sostenibilidad social es proveída por Harrys y Goodwin: “un sistema socialmente sostenible debe alcanzar justicia (igualdad) en la distribución y las oportunidades, adecuada provisión de servicios sociales, incluyendo salud y educación, equidad de género y participación y responsabilidad política (PricewaterhouseCoopers, 2002) A pesar de ser más sólida, esta definición aun le falta los procesos sociales requeridos para alcanzar la sostenibilidad económica y ambiental que les preocupa a la mayoría.

Los economistas ambientales han enfocado su atención sobre los temas de derechos de propiedad, con la idea de que más claridad sobre la propiedad facilita un mejor manejo ambiental. Sin embargo, las instituciones sociales favorables a mejores resultados en temas ambientales vinculados a los derechos de propiedad pueden tener consecuencias sociales adversas. A menudo estas consideraciones sociales están ignoradas, como en el caso de ecologistas que puntualizan las ventajas ecológicas de un manejo colectivo de un grupo de recursos sin tomar en cuenta que la gobernanza del grupo no es democrático, sino que empodera solo una pequeña porción de la comunidad (Alcorn & Toledo, 1998).

Consecuentemente, varias contribuciones para entender las dimensiones sociales de la sostenibilidad usan una definición de trabajo de los aspectos sociales de la sostenibilidad desarrollados con el tiempo en algunos seminarios:

Las dimensiones sociales de la sostenibilidad deberían ser entendidas como

a) Los procesos que generan salud social y bienestar ahora y en el futuro, y

b) Aquellas instituciones sociales que facilitan la sostenibilidad económica y ambiental ahora y en el futuro.

Los procesos son un medio y un fin de la sostenibilidad social. Sin duda, para los aspectos sociales de la sostenibilidad en particular, los procesos suelen ser a menudo más importantes que los resultados. Por ejemplo, altas tasas de alfabetismo alcanzados por una ciudadanía involucrada en un proceso planificado democráticamente, como en Kerala, India, puede ser más sostenible socialmente que aun tasas más altas de alfabetismo alcanzadas en un sistemas autoritario.

A pesar de todo, una adecuada definición de trabajo de los aspectos sociales de la sostenibilidad representa solo el primer paso en desarrollar un mejor entendimiento del concepto.

Bibliografia

Polese, M; y Stren, R. 2000. The social sustainability of cities: diversity and the management of change (Totonto: University of Toronto Press) 229p.

Putman, R. 2007. Bowling alone: The collapse and revival of American community; World Bank, Social Capital Initiative.

Taylor, S. 2003. The human resources side of sustainability. Presentation at Portland State University.

PricewaterhouseCoopers, 2002. Social Sustainability Survey Report, 2002.

Harris, J; & Goodwin, N. 2001. A survey of sustainability development: social and economic dimensions. Washington DC. Island Press.

Alcorn, J & Toledo, V. 1998. Resilient resource management in Mexico´s forest ecosystems: The contribution of property rights. Cambridge UK: Cambridge University Press.

Isaac, T & Franke, R. 2002. Local democracy and development: The Kerala people´s campaign for decentralized planning.

lunes, 7 de marzo de 2011

Rol del campesinado en el desarrollo

Estimados colegas y amigos del IDR

Encontre un comentario que adjunto, de un colega guatemalteco sobre la participacion de la economia campesina en el mundo desarrollado. Los invito a que lo lean.

He estudiado las economias campesinas en diferentes contextos y los resultados de  la "via Campesina" como esfuerzo articulador de la vision politica desde los campesinos, tiene grandes potenciales para ser una alternativa mundial para la salud del planeta, en estos tiempos de desigualdad y de cambio climatico.  Sin embargo, posiciones como las del colega, no pueden pasar por alto, sabiendo que estas posiciones son las que dominan las instituciones publicas de nuestros paises.


Comentario de un profesional guatemalteco sobre el rol de los campesinos en el mundo desarrollado:
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"La economía campesina nunca generará desarrollo (es una forma productiva que se generó a finales del esclavismo, tiene su auge en el feudalismo, y en el capitalismo a medida que una economía se desarrolla desaparece), entonces la pertinencia de la descampesinización para llegar a empresas asociativas, también faltan reflexiones sobre los usos productivos del ambiente (hidroenergía, ecoturismo, aprovechamiento sostenible de los derivados del bosque –maderables y no maderables-, y pago de servicios ambientales), y la pertinencia de iniciar procesos de desagrarización de la economía rural (alargamiento de cadenas productivas agrícolas –procesamiento, comercialización y servicios colaterales). En todo caso existe un debate al que se debe entrar lo más pronto que sea posible".


Una reflexión adicional interesante es que si lo que debe protegerse es la biodiversidad in situ o el capital natural para poderlo aprovechar de manera sostenible en beneficio de toda la sociedad, en especial de los más pobres y que para ello se necesita facilitar procesos de inversión.
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Les agradezco comentar este planteamiento.

Saludos cordiales

Elmer Lopez
IDR

domingo, 13 de febrero de 2011

Emergencia Post Agatha en la Costa Sur de Guatemala

Estimados Amigos

Les ofrecemos un articulo escrito por Oliver Rogers sobre el apoyo que IDR brindó a las comunidades costeras del Pacífico de Guatemala, despues del paso de la Tormenta Agatha, a finales de Mayo del 2010.
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Desastres naturales, crisis y la vida ‘agridulce’ en comunidades de la costa sur de Guatemala


Cada año, los países Centro Americanos están abatidos por los desastres naturales—inundaciones, tormentas tropicales, huracanes, etc., —ocasionando devastación y miseria a miles de personas. Guatemala ha sido uno de los países más afectados: en los últimos 10 años, ha sufrido dos huracanes, Stan y Mitch, tormentas, inundaciones y sequias, resultando en pérdidas de vidas y la economía y daños a la infraestructura, bienes y cosechas.

El Evento Principal: La Tormenta de Agatha


La Tormenta tropical Agatha fue un débil, aunque destructor ciclón tropical en el Este del océano Pacífico al fin de Mayo. Primera tormenta de la temporada de huracanes en el Pacífico oriental de 2010, Ághata se originó en la zona de convergencia intertropical (ZCIT), región ecuatorial donde convergen la humedad tropical y se desarrollan numerosas tormentas eléctricas. Tocó tierra entre México y Guatemala y, mientras que los departamentos de San Marcos y Huehuetenango fueron los más golpeados, la tormenta afligió 90% del país durante varios días, registrando más lluvia de lo que se registra normalmente en todo el mes de mayo.

Ayuda Humanitaria de Emergencia


“Jamás soñábamos que otro gobierno u organización nos ayudarían tanto.” Dona Miriam Roldan

En el contexto de desastres naturales y sus efectos inmediatos de gran escala, que muchas veces supera la capacidad de respuesta de los gobiernos nacionales como fue el caso de Guatemala con Agatha, la ayuda humanitaria de emergencia de otros países juega un rol importante: dar un respiro corto en la vida de familias y comunidades que sufrieron los efectos de la tormenta. Mientras la ayuda de emergencia es asistencialista por responder a necesidades inmediatas, como veremos en el caso de comunidad costera Güiscoyol, puede servir para generar oportunidades de aprendizaje y fortalecer capacidades y procesos de organización al nivel local.


Doña Miriam Roldan Cabrera y el caso de Güiscoyol


La tormenta vino como sorpresa para las comunidades de la costa sur. “Cuando nos dimos cuenta el agua estaba hasta el cinturón…fuimos a la Iglesia para refugiarnos” comenta Miriam Roldan. Los primeros auxilios llegaron relativamente rápido a través de un conjunto de organizaciones gubernamentales (CONRED) y ONGs locales (COG-Manglar) y extranjeras. Sin embargo, Doña Miriam comenta que después, la ayuda se “politizó y se fue por otro lado”.

En el vacío institucional, el comité del casco urbano convocó un comité de emergencia de Güiscoyol, donde participó Asencio Pablo, tesorero del comité y dirigente de COG-Manglar. Como parte de la movilización para coordinar la respuesta comunitaria, Doña Miriam asumió el protagonismo de dirigir los diagnósticos de hogares, visitando 485 casas, evaluando quienes eran los más afectados y que era lo que más necesitaban. “La gente lloró porque les afectó mucho…aquí no hay dinero o trabajo, murieron los animales de la gente—ganado, aves, cerdos, perros—perdimos cosechas, la gente está muy desesperaba.”

La desesperación fue agravada por la incapacidad del gobierno a responder ante la escala del desastre, lo que provocó un llamamiento del gobierno para ayuda internacional. En este contexto, la ayuda humanitaria de Alemania y Diakonie se canalizó a través del IDR y COG-Manglar. “Don Asencio nos reunió para coordinar el proyecto. Pedimos maíz, arroz, frijol, aceite, cubre camas, linternas.”

El costal da hasta 5-6 días de comida para una familia, un pequeño pero importante respiro. Sin embargo, más allá de la entrega de comida, el trabajo de COG-Manglar e IDR busca fortalecer capacidades organizativas al nivel local.

Como comenta Doña Miriam, “nos sentimos satisfechos y contentos por el apoyo, tenemos más capacidad de organizarnos, a responder a una emergencia, ya sabríamos que hacer la próxima vez… ha sido un orgullo para mí ayudar a mi comunidad”.

 
Desarrollo en la zona costera: Una problemática histórico- político-ambiental


En los desastres naturales, los campesinos y sectores más pobres de la sociedad son los más afectados, producto de la precariedad ambiental, y marginalidad y abandono en que viven.

En los últimos años, el cambio geográfico y social ha sido un constante en la Costa Sur de Guatemala. Investigaciones hechas por COG-Manglar, IDR y otras instancias nacionales e internacionales demuestran que los impactos de la Tormenta Ághata no solo son causados por la naturaleza, sino que se agudizan por la acción del ser humano.


La zona marino-costero está compuesta por humedales, manglares, zonas de intermareales etc., ecosistemas complejos y ricos en bio-diversidad que tienen un funcionamiento clave en la estabilización de la línea costera/control de erosión, control de inundaciones, desalinización del agua que ingresa a tierra firme y protección contra tormentas para mencionar algunos aspectos . Los ecosistemas como manglares y humedales tienen también un valor directo para las poblaciones locales, como fuente de seguridad alimentaria, y como referente “social y cultural de las comunidades locales alrededor del cual se ha articulado ancestralmente su vida, su sentido de pertenencia y su identidad”.

Son zonas especialmente sensitivas a cambios ambientales generados por la actividad humana. En Guatemala, comunidades costeras como Güiscoyol están soportando el mayor peso de los efectos del cambio climático, (aumento de frecuencia de eventos climáticos extremos) y la expansión continua de la industria, empresas agroindustriales (azucareros y ganaderos), acuacultura, turismo de gran escala, etc.




Entre el Azúcar y el mar

En el contexto de la costa sur, un impacto cada vez más significante ha sido las medidas tomadas para mitigar las secuelas de un clima cada vez más impredecible por agro-empresas para proteger sus inversiones en palma africana, azúcar. Estas empresas han construido quineles y levantado bordas a la orilla de sus plantaciones, alterando el cauce natural de ríos. Otras prácticas incluyen el uso de bombas para desviar agua en tiempo de sequia o inundación. Cuando antes tardaba días de bajar lluvia en aguas arriba, ahora baja con tanta fuerza que destruye los humedales donde desaguaban la crecida de los ríos, aumentando la gravedad de las inundaciones sobre las comunidades y parcelas campesinas de las zonas bajas.



El impacto humano no es menos grave. La situación se agudiza cada vez más para los habitantes locales, quienes viven cotidianamente los impactos del desarrollo de la agro-exportación, un modelo que les ha traído más pobreza y destrucción ambiental. Sus efectos “encrudecen la situación de pobreza en las comunidades que, a partir de ahora, tendrán no sólo mayores problemas para abastecer su alimento, sino muchos problemas de salud humana y ambiental.” (Rosa María Chan, Directora Propetén 02 07 10)

La expansión de la agro-industria amenaza la sobrevivencia actual de comunidades y ecosistemas costeras, y muchas veces viola los derechos fundamentales de estas comunidades. Más al fondo, denota una contradicción histórica en Guatemala, entre modelos de desarrollo económico—el liberal y neo-liberal y del campesino-indígena de subsistencia—.

El Instituto para el Desarrollo Rural -IDR


En este contexto, el trabajo del IDR tiene varios enfoques: promover el fortalecimiento de capacidades y el empoderamiento de actores locales; abogar para un desarrollo que fortalezca los derechos, identidad y cultura de comunidades; y, impulsar una planificación territorial integrada y sostenible para regular los impactos de la actividad económica tanto en lo socio-económico de las comunidades como en lo ambiental que les genera seguridad.


Historia y fotos por: Oliver Rogers, Instituto de Desarrollo Rural—IDR—Guatemala, Agosto 2010




lunes, 31 de enero de 2011

REDSAG Y POSICION DE SOBERANIA ALIMENTARIA

Compartimos con los amigos de IDR la posicion de la REDSAG sobre varios temas relacionados con la soberania alimentaria en Guatemala



La Red Nacional por la Defensa de la Soberanía Alimentaria en Guatemala – REDSAG-, en el marco de su Asamblea Nacional Ordinaria, ante la opinión pública nacional e internacional hace saber:
Que se han dado cita las más de 44 organizaciones campesinas, indígenas, de mujeres y sociales en general, provenientes de las cinco regiones del país, quienes en esta asamblea fijan su posicionamiento político en vista que se nos viene un año electoral, y en el marco de un estado de sitio en el departamento de Alta Verapaz, donde nuestras hermanas y hermanos han sido desalojadas de su tierras con el objetivo de sembrar caña de azúcar, palma africana, extraer petróleo, instalación minera e hidroeléctricas, proyectos que han sumido a este rico país en un recipiente de ayudas alimentarias, como el programa “Alimentando el Futuro” promovido por los Estados Unidos, como el programa “Mecanismo Alimentario” promovido por la Unión Europea, que no es más que un relanzamiento de la desastrosa Revolución Verde, que busca el saqueo de todos los recursos posibles en países como el nuestro, país que es centro y origen de especies, de cuidado amigable de los elementos naturales y en armonía con la madre tierra.
La REDSAG
  • Asume la definición de Soberanía Alimentaria que los pueblos del mundo han construido; entendiendo que es el derecho a decidir que tienen los pueblos sobre la forma de producir, qué producir, cuándo producir, derecho que incide directamente en todos los modos de producción, del origen de los alimentos, de su consumo, que exige la calidad nutricional, protección a la naturaleza, relación de igualdad entre todos los seres vivientes en esta tierra, respeto a la autodeterminación de los pueblos, rescate de los conocimientos locales y ancestrales, el acceso a la tierra, a las semillas, al agua, que se centra en la producción familiar, en la descentralización de la economía a través de mercados locales, que promueve la equidad de género, reconociendo la participación fundamental de las mujeres a lo largo de la historia, entre otras formas.
  • Aclara que la Soberanía Alimentaria se diferencia abismalmente de la Seguridad Alimentaria, porque esta se centra en la disponibilidad de alimentos y en la ayuda alimentaria, mientras que la Soberanía Alimentaria cuestiona los modos de producción y el origen de los mismos.
  • Informa a la opinión pública que las luchas de los pueblos y sus organizaciones campesinas, indígenas, de mujeres y sociales en general hermanadas en esta red, van dándose en todo momento en la construcción de la Soberanía Alimentaria, indistintamente de este año electoral y de los próximos.
  • Mantiene una alerta permanente ante las amenazas que representa éste estado guatemalteco para los pueblos campesinos e indígenas, como el estado de sitio en el departamento de Alta Verapaz, los megaproyectos, las inversiones petroleras, mineras, cementeras, hidroeléctricas, entre otras.
  • Denuncia que los partidos políticos actuales manifiestan, y manifestarán en este año electoral, un total irrespeto a los elementos naturales que son fundamentales para la existencia humana, como el agua, el territorio, las semillas nativas, que ese irrespeto de los partidos políticos es una violación a los derechos humanos, y se encamina a mantener el Estado neoliberal que no ha resuelto en ningún momento los problemas de los pueblos guatemaltecos.

  • Manifiesta la falta de opciones políticas reales, que respondan a las necesidades de las mayorías, como la crisis alimentaria, la crisis climática, la crisis agraria, la crisis de seguridad en todos los sentidos, entre otras. Por lo que rechazamos las propuestas que emanan de los partidos políticos actuales, que se encaminan a mantener el actual modelo económico, así como a profundizar el neoliberalismo y el saqueo de las riquezas de los pueblos.
  • Denuncia que este modelo económico es el causante de la hambruna, la pobreza, los problemas agrarios, el saqueo de todo tipo de recursos y riquezas en el país. Este modelo sólo favorece a intereses económicos de una minoría de familias oligarcas, que es contrario a los pueblos y sus intereses, que este modelo económico se impone por la fuerza y con lujo de violencia contra las comunidades campesinas e indígenas.
  • Culpa al Estado guatemalteco y al actual gobierno de las múltiples violaciones sexuales contra mujeres en el país y más gravemente las violaciones que suceden actualmente en el departamento de Alta Verapaz, bajo el amparo de un estado de sitio.
  • Denuncia la criminalización de los defensores de derechos humanos, las luchas sociales en defensa del territorio, de los derechos colectivos, la persecución de lideresas y líderes comunitarios, la militarización en las comunidades, por lo que responsabilizamos al Estado y actual gobierno guatemalteco por cualquier acto que atente contra la vida.
  • Respalda las luchas por la defensa del territorio de los pueblos indígenas y campesinos, que se suma a las mismas luchas y reivindica la construcción de una soberanía nacional a partir de la Soberanía Alimentaria de todos los pueblos que habitan Guatemala.

Por la defensa de la Soberanía Alimentaria en Guatemala, resistencia, organización, articulación y lucha.

Ixim ulew, Oxlajuj kej
Ciudad Guatemala, 28 de enero de 2011.